21 de mayo de 2014

Paleadas de Primavera en el Ebro


Un verdadero placer volver a coincidir con tantos amigos, casi un centenar, en esta nueva edición de la Primaveral del Ebro en kayak, y ya van cuatro.
Lanzado desde el foro kayakdemar.org, y cuidado con mimo por su ideador (Lluís Blauet) el Descenso Primaveral del Ebro abre las puertas del río a un sinfín de emociones y aventuras, y sobre todo la posibilidad de vivir la experiencia única de navegar por la esclusa del Assut de Xerta, que sirve para salvar el desnivel de 4 mts que forma esta singular obra de ingeniería hidráulica.
El buen nivel de caudal que presenta el Ebro en esta estación permite la navegación por numerosos brazos menores convertidos en auténticos ríos de selva, incluso es posible remontar uno de sus afluentes, el Canaletes.
Agradecer, como siempre, la colaboración de los ayuntamientos de Benifallet, que cede el espacio de la antigua guardería como suelo seco para pasar la noche precedente, y de Xerta, que facilita la logística para disfrutar cómodamente de una clásica y deliciosa fideuà en el embarcadero de dicha localidad.
La participación masiva y festiva tampoco queda reñida con la soledad y el sosiego que el navegante puede buscar y encontrar en los rincones que se abren al paso por este paraíso fluvial...

El embarcadero de Benifallet a primera hora de la mañana.
En azul, el recorrido de 28 kms por el cauce del Ebro, entre Benifallet y Tortosa, poco antes de llegar al Delta.
Casi 100 participantes en esta 4ª edición que se caracterizó por el buen tiempo dominante.
Limpias y cristalinas aguas al echarnos al rio, delante de Benifallet.
Entrada a la Illa de Benifallet.
Un placer navegar por este tranquilo brazo del Ebro.
Las riberas del río se mostraban esplendorosas.
De nuevo navegando por el cauce principal en un dia radiante.
Aproximándonos a la desembocadura del Canaletes, último afluente importante del Ebro, procedente de Els Ports de Tortosa i Beceit.
Navegando por el Canaletes.
Concentración en el pequeño cauce del afluente. Foto de Gyula Lerner.
Parece la selva venezolana, pero es el Canaletes.
Navegando entre los troncos gigantes de las orillas.
Navegando por la Torre de Mollet, testigo visible de la cruenta Batalla del Ebro.
La Torre de Mollet.
Compartiendo paleadas y charla con buenos amigos, en este tramo con Oscar Hervera.
Llegando a la Roca de l'Hombro.
Pasando junto a la Roca Roja, en cuya cima se conserva un asentamiento ibérico.
Con Maria Josep Torres, en la curva de Xalamera.
Coll de Som.
Vista atrás a la Roca Roja.
Llegando al recodo de l'Arram, donde haríamos reagrupamiento para entrar todos juntos en el canal de la esclusa.
El recodo de l'Arram.
Ana Rodríguez saluda en el recodo de l'Arram.
Una vez reagrupados con los más rezagados nos dirigimos a la boca del canal de la esclusa.
El centenar de kayaks dirigiéndose a la entrada de la esclusa.
Albert y Anna, habituales en estas quedadas, acompañándome unos instantes a la entrada de la esclusa.
Mas charlas, ahora con Jordi Curià, mientras navegamos por el canal.
Juanjo Navarro, poco antes de llegar a la zona de desembalse.
Vista atrás al canal de la esclusa.
Llegando a la esclusa.
Jujo e Inma, en su K2, aproximándose a las compuertas.
Vista atrás en las compuertas.
Autofoto con las palas arriba. Es el momento grande de la jornada, esos minutos emocionantes de espera mientras va bajando el nivel de las aguas.
Gyula Lerner encabeza la comitiva kayaki justo cuando se abren las compuertas.
Antes de que se terminen de abrir las compuertas muchos ya hemos pasado por ellas.
Lluís Blauet, ideador de la Primaveral del Ebro y alma mater del Espíritu Forebre.
Imagen subacuática de mi kayak.
Navegando por las aguas poco profundas del brazo de la Illa de Tivenys.
Navegando al paso por Tivenys.
Pescadores que saludan a nuestro paso desde las márgenes.
Avistamiento de las Muntanyes de Paüls. El embarcadero de Xerta quedaba cerca.
Islotes de aluviones formados en las últimas riadas.
Desembarcando en Xerta.
De manera ordenada y con la ayuda de los que iban saliendo todo el mundo fue desembarcando para disfrutar de una excelente fideuà.
Embarcadero de Xerta.
Canal de la Dreta de l'Ebre.
Embarcadero de Xerta.
Otro de los platos fuertes de la jornada, la fideuà en el Embarcadero de Xerta, un auténtico lujo disfrutar de la compañía de tantos amigos en este maravilloso lugar.
Compartiendo mesa con una maestra, Carme Adell. Su modestia y sabiduría son tan grandes como el equilibrio que sabe guardar de pie sobre su kayak. Foto de Gyula Lerner.
Después de la deliciosa fideuà y de navegar un buen rato bajo el sol inclemente de les Terres de l'Ebre nos adentramos como de costumbre en las paradisíacas lagunas interiores de la Illa d'Audí, junto a la localidad de Bítem. Dejando que el grueso de la Primaveral navegue hacia Tortosa, los pocos que nos quedamos encontramos retiro y silencio en este rincón virgen y silencioso.
Navegar en estas aguas es uno de los mayores placeres que proporciona la Primaveral. El silencio sólo se ve roto por el canto de las aves.
Los árboles de ribera descuelgan sus ramas sobre las aguas y otorgan aires de manglar a estas lagunas.
Otra de las lagunas de Audí.
Navegando entre las cañas del pantano. Foto de Jordi Curià.
Avistando Tortosa.
La silueta de Tortosa, con el Castell de la Suda, la Catedral de Santa Maria y el Palau Episcopal.
Tortosa.
El Monument a la Batalla de l'Ebre, único pilar conservado del antiguo puente.
El Monument a la Batalla de l'Ebre.
El Pont de Ferro. Pocos metros aguas abajo se encuentra el embarcadero del Club Nàutic, punto final de la Primaveral.
El recorrido de 28 kms realizado por el cauce del Ebro.
Sigue el track de esta ruta en: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6897706

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