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12 de julio de 2013

La Vicorada

Fantástica caminada que tiene lugar en Sediles y que, aprovechando mi estancia en la zona, no quise perderme por recomendación de Oscar Liébana. 

Propuesta interesante, de 26 kmis con 2.000 mts de desnivel total acumulado y una ascensión reina de 700 mts de desnivel al Pico del Rayo (1.427 m), cumbre de la Sierra de Vicort, que le da nombre a la prueba. 
Avituallamientos generosos, con huevos fritos, longaniza y jamón incluídos (en Aragón no se andan con bromas), buen ambiente y mejor atención por parte de los voluntarios. Argumentos para agradecer a la organización. Además, el precio de la inscripción daba derecho a un menú de hermandad en el pabellón y un sorteo en el que resulté agraciado con una caja de botes de mermeladas ecológicas.
 En lo deportivo me perdí en el km 10, realicé 6 kms de más, pero aún así llegué tras dar vuelta atrás a la senda correcta en 4h 13 m, acabando en 9ª posición de 140.

Instantes antes de salir.
Momentos previos a la salida, junto con quienes participaban en la modalidad btt.
En uno de los avituallamientos.
Por la senda de la Nevera al Pico del Rayo.
Jamonada en el Pico del Rayo.
Bajada técnica desde el Pico del Rayo. El paisaje del sur de Zaragoza.
En la bajada técnica desde el Pico del Rayo. 
Bajando del Pico del Rayo.
Los compañeros con los que me perdí y llegué a meta.
Al acabar, fresco como una rosa.

Valdelosterreros, el Mirador del Tiempo

Este anfiteatro arcilloso es un prodigio geológico y un lugar mágico en el que vale la pena perderse durante varias horas.
Es un lujo poder adentrarse en un ambiente desértico, recorrer el fondo del cañón, escuchar los ecos procedentes no se sabe de dónde, y sobre todo, subir y bajar por estas laderas arcillosas, de aquí para allá, como un pase vip en una atracción de feria. Sencillamente genial.
Pero Valdelosterreros es más que un paraíso del trail running. Cada uno de sus 91 estratos alternados, los rojos y grises son arcillas blandas y los blancos son carbonatos duros, tardaron unos 20.000 años en formarse, para un total de 2 millones de años en su conjunto. Todo ello durante el Mioceno medio-superior, hace ya 10 millones de años.
Sin duda, es un Mirador del Tiempo.

Vista general del anfiteatro desde el Este.
Bajando al cañón.
En el fondo del cañón.
Subiendo por una ladera.
En el centro del anfiteatro.
Subiendo por una ladera.
La ladera norte.
Observando la ladera norte.
La ladera norte.
La ladera norte.
Cañón en la ladera norte.
Corriendo por un estrato blando.
Ladera sur.
Vistas hacia el Oeste.
El Terreno Colorado desde el fondo del cañón.
Ladera norte.
Ladera sur.
Subiendo al Terreno Colorado por una arista del cañón.
Siguiendo los estratos horizontales.
Ladera sur.
La empinada pendiente que se deshace al paso.
El fondo del cañón.
Ladera sur.
Ladera sur.
Subiendo al mirador por una arista.
Ladera sur.
El cañón hacia el Oeste.
Ladera sur.
Arista en la ladera sur.
El cañón hacia el Oeste y el Terreno Colorado.

Los primeros días de Verano en Ruesca.

Sacarle el máximo partido a cada día que pasa en este pequeño rincón de Aragón.
 Naturaleza sencilla y campos y gentes amables en un no parar cotidiano.
Familia, amigos y trail running.

Hasta nuestra perrita se muestra encantada. Tumbarse al sol en la puerta de casa es su máximo placer.
Viña en Valdepinar.
Bajando por las Cárcavas del Navajillo.
Campo de cereal en el Plano.
Los buñuelos de María Luisa.
Las cerezas de Gregorio.
Las cerezas de Gregorio.
Cogienzo cerezas una tarde cualquiera, con permiso del amo, claro.
El lavadero.
El Enebro, fantástico ejemplar arborescente de 4 mts de altura.
Subiendo al monte por el Barranco de Valdepinar.
Subiendo al monte por Valdepinar.
Las Cárcavas del Navajillo.
Las Cárcavas del Navajillo.
El Navajillo, espacio lacustre lleno de vida.
Viña de la Rambla.
La puerta del corral.
El Navajo, en un año tan lluvioso sale el agua por el aliviadero.
El Navajo y el reflejo de las cárcavas.
Bajando del monte por el Navajo.
Uno de los perros de Nicanor.
La flora del Navajo.
Las Cárcavas del Navajo.
Las Cárcavas del Navajo.
Bajando por las Cárcavas del Navajo.
Me lo pienso y sigo bajando por las cárcavas.
El Navajo, el espacio lacustre más grande del municipio.
Andryala integrifolia.
El balsete de Valdesancho.
El balsete de los Planos. Y el monte con un tentador cortafuegos que me invita a subir...
El camino de los Hiniestares.
El camino de los Hiniestares. Tierras blancas, flores blancas.
El cortafuegos de Miedes.
Las Cárcavas del Navajo.
Subiendo al Alto de los Tres Mojones por el cortafuegos de Miedes.
El Alto de los Tres Mojones (1.243 m).
Las Sierras de Atea y Santa Cruz a lo lejos, y el altiplano del sur zaragozano.
Los Llanos del Campillo.
La Sierra Modorra.
La Ribera del Perejiles.
La Mariposa Monarca, Danaus plexippus.
Alfombra de lavanda en el Alto de los Tres Mojones.
Sierra del Espigar. Alto de los Tres Mojones.
El Pico del Rayo (1.427 m) y el Mojón Alto (1.279 m).
La Sierra Modorra.