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Esta marquesona es Caipirinha
Y esta gata diabólica es Samy
Gracias por regalarme este precioso bonsai-papiro:
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Esta marquesona es Caipirinha
Y esta gata diabólica es Samy
Gracias por regalarme este precioso bonsai-papiro:
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La atmósfera está en calma, no se mueve el viento. El pájaro sigue cantando: a éste le gusta el otoño, no como a mí. Yo diría que es una paloma, a ver..., sí, ya la veo, en lo alto, en la flor de pita.
Girando la vista veo las ruinas del antiguo telar, la maleza lo está terminando de devorar.
En el balcón, las plantas comienzan a acusar el descenso de la radiación solar, se están aletargando, como mi cactus favorito que crece en el agujero de una piedra volcánica.
Pero no todo son malas noticias, el bosai olivo exibe orgulloso su fruto, este año tiene 5 olivas.
Por la tarde observo las casas del pueblo. Comienza a refrescar, la temperatura parece caer en picado. En mi barrio el sol ya se ha puesto tras la montaña pero a lo lejos, hacia la costa, todavía se puede ver la luz del sol. El mar se aparece a lo lejos, me espera. Él también. Espera el dia que llegue con mi kayak y me introduzca en sus aguas.
Definitivamente, la temperatura ha caído en picado y necesito entrar en casa. El sol se escondió tras el Turó d'en Cases y sólo se puede vislumbrar su silueta. Siento deseos de subir allí arriba. Es la última imagen que veo desde mi ventana.